Si, nuevamente hablando de Groupon. A veces me pregunto si el tema me estará obsesionando al punto de exagerar, pero creo que no: no podemos dejar de impresionarnos ante la compañía que más rápido crecimiento ha tenido en la historia. Aunque casos como los de Google y Facebook nos han acostumbrado un poco a ver crecimientos explosivos en negocios 100% on-line, Groupon marca una diferencia: su modelo de negocios. A diferencia de todas las demás compañías importantes, como las mencionadas Facebook y Google, Groupon no recibe ingresos por publicitar en su página. En el post anterior mencionábamos cómo es que Groupon conseguía sus ingresos, pero no mencionamos nada acerca de la gran gran interrogante que aún queda ¿Por qué hay empresas que deciden vender a través de Groupon? -considerando que, como sabemos, la compañía se lleva al rededor de un 50% sobre la venta realizada. Creo que el tema de Groupon hay que seguir estudiándolo y mirándolo con precaución, especialmente luego de que la compañía entró en la bolsa de comercio NASDAQ, ya que las incertidumbres -es decir, cosas de las que no se tiene certeza- pueden provocar sobrevaloraciones (o subvaloraciones) de la sustentabilidad real de la ventaja competitiva de Groupon y, consecuentemente, del precio de sus acciones, pudiendo eventualmente provocar un perjuicio no menor al sistema financiero y la reputación de los negocios on-line en caso de ser así. De todas maneras les dejo a continuación un video que hice en el que, desde la microeconomía, muestro una teoría que trata de responder a la pregunta ¿Por qué productores deciden hacer tratos con Groupon? Quiero agradecer a Evan Miller, autor de un post en el que me enteré por primera vez de esto.