He aquí una idea algo loca, pero interesante. Hoy las redes sociales son una industria. Quienes tenemos la suerte (buena o mala) de  haber nacido la última parte del siglo XX simplemente no podemos prescindir del uso de los servicios de redes sociales. Determinan y forman nuestra identidad. Facebook, Twitter, MySpace, Tumblr, Blogger (blogs en general), etcétera... si bien tienen diferencias que, en cuánto a como forman y moldean la identidad pública del ser, son importantes, pertenecen a lo que en este pequeño experimento (o idea loca), llamaremos Industria de las Redes Sociales (o Industria de la Identidad Pública vía Web). Algunos autores se han atrevido a determinar matemáticamente la elasticidad-ingreso de algunas industrias. Por ejemplo, vía Wikipedia veo que Samuelson; Nordhaus el 2001 cifraron la elasticidad-ingreso de la industria de los automóviles en 2,46 y Frank el 2008 hizo lo propio con la idustria del transporte público (elasticidad-ingreso de -0,36). Aunque hay que mencionar que estos datos son más o menos estables en relación al tiempo y entre distintos países, la idea no deja de ser interesante. Al respecto, por qué no preguntarse por la Elasticidad-Ingreso de esta Industria de las Redes Sociales? A recordar brevemente Microeconomía I y la Elección del Consumidor. De manera simple, tendremos que la cuantía de la elasticidad-ingreso de un bien viene dada por
(% de cambio en la cantidad demandada partido por % de cambio en el ingreso real)
En este punto nos encontramos con la gran interrogante de esta idea: ¿Como considerar un ingreso real en mercado de las redes sociales? Sobretodo teniendo en cuenta que el uso de ellas no tiene costo en dinero. Aquí es dónde recordamos las clases de Microeconomía como un apoyo, y comenzamos a pensar en las posibilidades para cuantificar esto. Aunque no exista un costo monetario para el uso de las redes sociales, nuestra elección como consumidores debe tener una "recta presupuestaria". Considerando que siempre requerimos de tiempo para el uso de estas herramientas, que la cantidad demandada de ellas es medida en tiempo de uso también, y que el tiempo que disponemos para el uso de redes sociales es limitado, creo pertinente utilizar el tiempo disponible para uso de redes sociales como ingreso real.
No haremos el intento de cuantificar la elasticidad-ingreso de la demanda de redes sociales, pero si echando un vistazo a algunas cifras podemos darnos cuenta que es realmente alta. Quizá más de lo que imaginábamos.
El gráfico de la izquierda muestra la cantidad promedio de tiempo diario (por persona) utilizado (en el mundo) en redes sociales (fuente: The Nielsen Company). La información recopilada va desde el 2007 hasta el 2009. Hasta este año, la tendencia de aumentar de manera "más que lineal" (por evitar el término "exponencial"), se mantiene.
Aún debemos hacer una suposición más: el tiempo que podemos destinar (que PODEMOS destinar, no que en realidad DESTINAMOS) al uso de estos servicios, al menos, se mantiene constante. Esta suposición no es demasiado responsable, ya que no podemos contar con los datos necesarios para respaldarla, pero creo que no cometemos (cuantitativamente) un error muy grande al hacerla, ya que el tiempo que tenemos para usar en el día es fijo (es el tiempo que permanecemos despiertos), y otras actividades como el trabajo o estudios, necesidades biológicas básicas, y otros, consumen parte importante de nuestro día de manera también fija.
Considerando el dato del comportamiento de la demanda (en cantidad de tiempo) y asumiendo como válida la afirmación de que el tiempo que PODEMOS destinar al uso de redes sociales se ha mantenido más o menos estable, no podemos llegar a una medición de la elasticidad-ingreso de la industria de redes sociales. Pero si podemos llegar a deducir que, independientemente su cuantía
  • Es positiva.
  • Es alta. Considerando un % de cambio en el ingreso REAL (cantidad de tiempo que PODEMOS destinar a la demanda) mas o menos bajo, pero un alto % de cambio en la demanda (y que aumenta de manera "más que lineal" cada año).